Un sufí no es un real sufí hasta que él (o ella) siente una responsabilidad por toda la humanidad. ~ Sulami

Por Adila Ahmed (Reino Unido)
Fuente: The Threshold Society
Traducción: Maryam Khadiya

Sulami, conocido también como Abu AbdurRahman al-Sulami, nació en 16 de abril de 936 C.E. Después de haber sido iniciado por su padre en sufismo (misticismo islámico) en la primera infancia fue puesto bajo la tutela de su abuelo materno. Él tomó el nombre Sulami tribu de su madre (Sulaym).

Sulami nos trajo textos clásicos de las biografías de amigos de Allah, y haciéndolo nos introdujo al Futuwwa. Futuwwa se dice a la dimensión heroica del sufismo.

El sufismo, como se mencionó anteriormente, es la enseñanza mística en el Islam, que se remonta al profeta Mohammed. El sufismo requiere que sus seguidores cultiven su mundo interior con el fin de imbuir y colorear sus percepciones e interacciones con la Realidad en un viaje con el Amado Divino en su corazón.

Futuwwa, traducido a menudo como caballería, es una especie de código de conducta honorable en acciones éticas con un noble propósito. Un Estimado profesor nuestro que nos habló de Futuwwa una vez, declaró que si nuestras acciones no están ancladas en la ética y no en sí mismos, emanan su esplendor, fácilmente pueden ser subvertidos e incluso pueden disfrazar las intenciones más básicas y groseras; pueden tornarse en ego-obsesivo y una especie de tiranía.

Siempre he asociado el término caballerías con un código de conducta para los hombres, un poco medievales, caballerescas, un poco pasado de moda. Por supuesto está en nosotros recuperarlo. No es de un género o momento específico, es para todos nosotros.

Sulami sintetiza los caminos ortodoxos y místicos. Él nos ayuda a construir un puente entre  lo que es interior con lo que es exterior; nos da una muestra de cohesión entre práctica social y práctica individual; mundos que están a menudo fragmentados y dispersos. En el mundo moderno, lo espiritual y lo práctico tienden a existir en espacio y tiempo independientes.

Al final las demandas del mundo externo pueden llegar a ser abrumadoras y no es raro que las personas opten por abandonar este trabajo o se rindan a creer que cultivar el Reino interior es una indulgencia y no es práctico, o de hecho un medio de abandonar la vida exterior. En Resumen, esta batalla constante se convierte en demasiado,  tiempo y espacio pueden parecer  incluso decepcionantes y destructivos.

Sulami nos regaló un código de conducta que realmente nos muestra cómo lograr la continuidad orgánica para que todo el mundo prospera. Sulami nos ofrece un código en el que el místico es capaz de conectar con la sociedad a través de acciones y servicios. Sulami susurra a los sufíes como crear el cielo en la tierra.

Sulami responde a una necesidad de nuestro tiempo. Si entendemos que el mundo externo es materialmente organizado en sistemas, algunos injustos, algunos necesarios, algunos benignos, algunos útiles, entonces reconocemos que en varios puntos debemos comprometernos y participar en el mantenimiento o desmontaje de estos sistemas. Sulami entiende que el libre albedrío ha sido regalado a todos, y que esto está en el corazón del misticismo islámico. Mi querido maestro dice que uno nunca debe entrometerse con el libre albedrío de alguien, ni siquiera por la sugerencia. Sulami nos da un atisbo de cómo interactuar con nuestro mundo externo todo el tiempo honrando el libre albedrío de cada individuo. Esto es sacrosanto, cuando se hace bien, es un activador y nos permite que se realice.

Futuwwa es el código que permite al sufí influir en la sociedad en general cuando se llama a la acción. El tema de este mes hace referencia a este aspecto profundamente espiritual del Tasawwuf. Nos llama a proteger a los débiles y a respetar a los marginados, para elevar lo bajo, a compartir y ser generosos, a ser libre de envidia a los ricos, ser desinteresados en nuestra acción, a perdonar cuando podemos en lugar de tomar represalias, a abrazar deliberadamente la vergüenza como nuestro maestro cuando fallamos en ser generosos o integradores. Nos llama a amarnos a nosotros mismos y más allá de nosotros mismos.

Nuestro honorable profesor relaciona estos aspectos de la Futuwwa a los nombres divinos de la acción: Al-Qadir, Al-Muqtadir, Al-Musawwir. Estas cualidades divinas nos muestran cómo comprometerse con el mundo en acciones que tienen su origen en el Espíritu cuando damos forma a nuestro mundo. Estos nombres son aspectos de la acción y ligados a la fuerza, la voluntad y la creatividad.

Aunque no de forma exhaustiva, enlistados a continuación están algunas virtudes del código de caballería sufí:

  • Valor
  • Hacer ojos ciegos ante las faltas de los demás
  • Lealtad
  • Conservar viejas amistades
  • Generosidad extrema
  • Abrazar deliberadamente vergüenza como maestra para un propósito ético
  • Dar sin ser requerido
  • Ser atrevido y audaz
  • Asumir un papel heroico
  • Defender sin expectativa de recompensa
  • Ser inclusivo
  • Prestar atención a nuestros propios asuntos
  • Respetar la privacidad
  • Desear más para los demás y menos para nosotros mismos
  • Respetar a todo el mundo
  • Humor

Cuando estaba leyendo el libro de caballerías y compartía fragmentos de ella con mi amiga, ella bromeó que el libro debería llamarse ‘El libro de hazañas imposibles’. Pero convengamos que esto no es realmente así y de hecho está dentro de cada uno llegar. Nuestro profesor lo expuso tan maravillosamente: “Su objetivo es conectar lo denso a lo luminoso.”

Algunas máximas del libro de Caballería Sufí…

  • Gustar de algo que tu Bien Amado desaprueba no es generosidad.
  • Soportar el dolor y el sufrimiento por amor a Allah es uno de los principales objetivos de Futuwwah.
  • No debes hablar de cosas que no has vivido.
  • Las manos que ayudan son collares adornados.
  • Considera una feliz ocasión cuando eres capaz de ayudar a alguien en necesidad, porque no sabes qué traerá el momento siguiente; los destinos pueden cambiar y la vida puede ser corta y puede que no completes un acto ni veas una alegría madura.

~ Adila Ahmed es miembro de TheThreshold Society de Londres. Tiene intereses en feminismo radical/”queer” y es una ex alumna de la investigadora feminista y activista Profesora Liz Kelly CBE.

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El Ojo del Corazón es un buscador de Belleza

~ Yasmin Babikir (Manchester, Reino Unido)
Fuente: Threshold Society
Traducción: Maryam Khadiya

Siempre he sido atraída por la belleza. Cuando niña estaba hipnotizada por los remolinos de colores y el intrincado detalle de las túnicas de mi madre como cuidadosamente eran dispuestas listas para ser usadas durante los veranos pasados en Jartum. Disfruté el sensual sonido de saxofones y guitarras en cafés de jazz. Estaba obsesionada con fotografiar escenas hermosas que re visitaría cada vez que me sintiera abrumada o triste. Encontré que lo que era hermoso tenía la capacidad de captar mi atención de maneras que no puedo comprender absolutamente ni expresar. La poesía, una pintura, una brisa fresca, la profundización de las líneas alrededor de los ojos de alguien cuando sonreían; hablaban a un fragmento más profundo de mi ser. Donde había belleza, había esperanza, había alegría, había vida.

Sé que no estoy sola en esto. Hace unas semanas estaba ayudando a un amigo a vender miel en el mercado local de alimentos orgánicos. Desplegamos un mantel a cuadros menta verde y blanca y sobre él colocamos algunas flores vibrantes junto a los frascos de miel. Noté cómo grupos eran atraídos a nuestra mesa; estaban parados alrededor de ella hablando y riendo. Innumerables personas pregunta de donde eran las flores o comentaban sobre la forma en que estaban puestas. Su simple belleza tenía un encanto cautivante y parecía atraer a individuos hermosos y encantadoras como resultado. Parece que un arreglo particular de cualidades, tales como diseño, color o forma tiene la capacidad de agradar y atraer muy profundamente.

La belleza en sí misma es un concepto difícil de definir. ¿Qué es lo que hace a las personas, lugares y experiencias hermosas? Y ¿por qué estamos nosotros tan atraídos por ellos? ¿Existen objetos bellos para ser útil o simplemente para traer la belleza como su única función y propósito? Recuerdo oír hablar de un hombre sirio que era pianista. No pudiendo partir con su amado instrumento tocó su piano en el centro del campo de refugiado. Las personas se reunieron alrededor de él,  bailaron y aplaudieron a pesar de su condición adversa, o tal vez a causa de ella. Fueron atraídos por los hermosos sonidos y encontraron alegría sin importar las circunstancias externas que prevalecían.

Cuando leí que el Profeta (saw) había dicho, “Dios es bello y ama la belleza”, [Muslim] me pareció hacer sentido completo como si siempre hubiera sabido que es cierto. Se menciona en el contexto de la vestimenta pero las interpretaciones han concluido que el amor de Dios por la belleza no es tan restringido.

A medida que avanzo en este camino he empezado a percibir la belleza en las cosas más personales y a veces inusuales. La veo en el dolor y tormento propio y ajeno: en la superación de las luchas y el crecimiento del carácter como resultado. Los seres humanos son imperfectos y en ello descansa su esplendor único. Veo belleza en momentos triviales de la vida y esto me ayuda a practicar la gratitud y la compasión. Esta es la belleza que el ojo de mi corazón siempre ha estado buscando y esta es la belleza que nos acerca a lo divino.

La belleza entonces no es algo definido por ecuaciones matemáticas o conceptos abstractos. No puede ser embotellada o vendida. Es algo que solamente el corazón verdaderamente comprende dejando el intelecto lidiando en busca de pistas. Habla totalmente en otro idioma, tiene la supremacía de transformar nuestra percepción y puede dar propósito a momentos comunes. La Belleza no es vista, sentida o experimentada a través de los sentidos mundanos solamente. Su poder radica en algo fuera de este, ajeno a la lengua humana pero amado de nuestro corazón y alma.

Como dice la Shaikha Camille Helminski en El Libro de la Naturaleza: “si nos fijamos, ¿cómo no podemos ser testigos de la belleza y la magnificencia de esta creación, –  y quién podría haberla hecho, más que nuestro Sustentador- , el Incognoscible e Infinito y Sublimemente Hábil y Fuente Benéfica del Ser? Seguramente no era hombre quien la ha hecho así — en proporción bien formada y sin ningún defecto [Surah Qaf 50:6] “.

Por esta razón creo que la belleza es vital en la contemplación de Dios. Una vez que comenzamos a ver la belleza en su creación, su plan y su camino, empezamos a verla en nosotros mismos. Como se expande la conciencia se propaga y anima a otros a develar sus corazones de la misma manera. San Agustín dijo, “todo el propósito de la vida es restablecer la salud del ojo del corazón a través del cual Dios puede ser visto”.

Yasmin Babiker es psiquiatra y poeta, puede ser encontrada recitando su trabajo en festivales de arte de la palabra hablada en el Reino Unido.

A través del constante recuerdo de Dios la negligencia (Ghaflah) es disipada. ~ El imam Ali (AS)

~ Connie Risley (Wenatchee, Estados Unidos)
Fuente:  Threshold Society
Traducción: Maryam Khadiya

Este tema tiene particular relevancia para mí. Desde retirarme y poco a poco dejar de ir a diversas actividades, cada vez más me pregunto si simplemente estoy siendo negligente. Mis amigos jubilados participan activamente en conservación, iglesia, alfabetización, grupos de acción social y musical. Yo me he implicado en una sucesión de estas actividades, pero cada vez más no las siento como vías útiles para poder contribuir.

Tengo una historia de negligencia, de la fluctuación en la consistencia. Períodos de intensa participación en el camino Mevlevi se alternan a veces con años de olvido. A finales de 1970 por primera vez fui invitada a poner los pies en este camino. Cuando perdí la conexión con mi primer círculo de amigos de Mevlevi, me sumergí en nuevas actividades emocionantes en mi carrera: computadoras, nuevo mapeo de tecnología, análisis de la escala del paisaje y planificación, recorriendo las colinas y arroyos a pie por mí mismo, explorando las condiciones naturales y alteradas, evaluando los efectos de la gestión, observando las tasas de recuperación en diversos ecosistemas. Todavía me emociono pensando en ello. Esto atrae a mi ser material, mi intelecto. Es muy seductor.

Pero el abandono de lo espiritual me deja en la superficie de la vida, y por lo tanto a intervalos – un mes, un año, un par de años — regresaría a las prácticas Mevlevi por un tiempo, sintiendo que había perdido algo en el ínterin. Algunos años más tarde estaba muy agradecida al encontrar Threshold (el umbral). Pero mis periodos de negligencia continuaron. Es alentador que te sea dada la remembranza constante como una práctica correctiva.

¿Por qué soy tan a menudo negligente? ¿Es pereza? ¿Aburrimiento? Incluso no mantengo recuerdo constante durante el zhikr. ¿La clave del recuerdo constante reside en la integración del intelecto y el espíritu? ¿Como el giro requiere una conciencia simultánea de la física y espiritual?

Como considero este tema, me doy cuenta que la remembranza no es una actividad intelectual, no recordar con la mente, sino un estado de ser uno con ello. Cuando el tema se convierte en un ejercicio intelectual, inconscientemente empiezo a respirar La Illaha Il Allah y mi conciencia se instala en mi corazón. En un estado de remembranza no importan otras preguntas. A medida que trabajo con este tema, incursionar en la absorción con el Reino material ya no provoca culpa, sino la simple conciencia de donde estoy. El mantenimiento de la remembranza durante el zhikr llega a ser más fácil. Esto es un comienzo.

A través del constante recuerdo de Dios yo soy liberado del hechizo, del encanto de otras atracciones, libre de residir en la remembranza incluso cuando utilizo otros aspectos de mí mismo. Tal vez es más como un flujo y reflujo entre lo físico y lo espiritual, que fluye con los grados de conciencia; sin perderse por negligencia, al abandono de lo espiritual, ni retirarse del mundo en lo espiritual. Manteniendo el recuerdo corriendo en segundo plano cuando el intelecto y la acción física están en primer plano, en lugar de un proceso de olvidar y recordar, el recuerdo constante puede informar al intelecto, puede ser una base para la acción.

Y así, mientras estoy sentada esperando que la lavadora deje de hacer girar la ropa, llego a ser consciente del constante recuerdo de Dios en mi corazón. ¿Se disipa la negligencia? En este momento no importa.

~ Connie Risley creció en el suburbio de St. Louis Missouri, poco a poco migró al oeste, y alcanzó el Noroeste del Pacífico en la década de 1970. Después de disfrutar de una carrera en el servicio forestal de Estados Unidos en ingeniería e hidrología, ella se retiró y se instaló en el este del Estado de Washington cerca de sus hijos y nietos.

Rumi como Pir

Transcripción de la reflexión del Shaikh Kabir en YouTube
Fuente: Threshold Society Newsletter – January 2017
Traducción: Maryam Khadiya

Muchas personas han caído bajo la influencia de la poesía de Rumi, mientras que unos pocos han viajado realmente a Konya y experimentado el magnetismo espiritual, el poder transformador del amor espiritual, del Ashq, que envuelve misteriosamente el Santuario de Rumi, que era la Casa central de los derviches Mevlevi durante más de siete siglos. Aquellos que han experimentado este poder, ya sea en Konya o inexplicablemente a través del Baraka (gracia) asociada a Rumi, pueden haber llegado a descubrir la realidad y el valor de las relaciones con este gran Pir Sufi.

Nuestra tradición no alienta el idolatrar a cualquier ser humano, sin embargo, el papel de los grandes santos en el proceso de transformación humana es bien conocida y respetada. Muchas personas han experimentado directamente su poder. Muchas personas han ido a Konya y vuelven muy diferentes de cómo partieron.

En casi cualquier momento del año, pero especialmente a mediados de diciembre a la hora de Urs de Rumi, verás gente de todo el mundo que viene a disfrutar en el resplandor invisible de la presencia de Rumi. Los verás parados o sentados discretamente en algún banco o en algún rincón. Ellos abren sus corazones, mentes y almas a una experiencia interior que trae paz, tranquilidad, consuelo y, quizás, amor. Alguien compartió conmigo su queja desgarradora a Dios sobre las injusticias que ha visto en el mundo. “Pero usted ha venido aquí, sin embargo, ¿por qué?” Le pregunté. “Por lo menos tengo Mevlana”.

No hay ninguna fórmula única para esta relación, no requiere rituales, ningún autoridad propia, cada persona encuentra su relación única con Mevlana como Pir. Porque Jalaluddin Rumi experimentó un proceso de transformación para convertirse en Mevlana (nuestro maestro), él se levantó por encima de la condición de una mera personalidad humana. No es otro ego humano que podría ser idolatrado y por lo tanto, se convierte en una distracción de lo divino. Por el contrario, la personalidad humana de Jalaluddin fue transformada; el contenido de Rumi se convirtió en la divina presencia de Mevlana. Es claramente comprendido por los Sufis que el amor y el honor demostrado a Mevlana es puramente debido al vacío de Mevlana en Dios. Esta apertura a lo divino es el objetivo de todo esfuerzo espiritual. Mevlana se convierte en un vínculo con Dios, no un reemplazo o sustituto. Esta amistad espiritual con el Pir gradualmente debe tener el efecto de reducir nuestro egoísmo y despertar el amor incondicional. Por esta razón miles de amantes de Dios pueden congregarse en este dergah el 17 de diciembre, unirse tan de cerca como los seres humanos puede ser unidos y todavía estar parado pacientemente durante horas, sin ninguna señal de impaciencia, por las oraciones que finalmente serán recitadas.

Mevlana se conoce en la tradición como Haqq Dost, el Verdadero Amigo. Él es un amigo para el buscador y un amigo íntimo de Dios. El legado literario que ha regalado a la humanidad es de elevación y riqueza espiritual incomparable. Es sobrecogedor darse cuenta de a cuán alto nivel de verdad él nos llama. Al mismo tiempo, él mismo tenía la capacidad de inclinarse ante un niño, o besar los pies de un sacerdote cristiano.

El Pir es un rey espiritual frente a quien caes en absoluto silencio. El Pir es un íntimo amigo que te ha invitado a la presencia de Dios como sólo un amigo del Amigo puede. Ya sea en silencio o la conversación íntima, podemos aprender a disfrutar de la belleza y la generosidad de esta amistad.

¿Por qué necesitamos un camino espiritual?

 

De un libro en progreso: La Tradición Viviente, conversaciones en el camino Sufi, Kabir Helminski. Traducción: Maryam Khadiya

Estaba hablando con alguien recientemente, quien con un buen corazón, dijo, “no tengo necesidad de la religión. Sé lo que es correcto y lo que está mal”. No comenté ni discutí pero, en realidad, esto trae algunos temas muy importantes.

¿Necesitamos a Dios? ¿Necesitamos a Dios para hacer el bien y ser buenos? La respuesta es no, hasta cierto punto. Usted puede hacer el bien sin Dios. Puede ser bueno, generoso, respetuoso y sensible hacia otros seres humanos sin poner a Dios en ello. ¿Cuál es la importancia de llevar a Dios en ello?

En primer lugar, mi sensación es que las personas son guiadas a diferentes religiones y tradiciones místicas por un anhelo desde el interior. Algo en ellos se siente incompleto. Es como un impulso interno o ansias. No es, “Quiero seguir una religión entonces puedo ser una buena persona”. Es más una sensación de “no deseo solamente estar en casa. Quiero estar junto a otros. Siento que necesito estar en un lugar santo”. Hay algo más que ser agradable, amable y todo eso. Hay un anhelo profundo de funcionamiento dentro de los seres humanos que realizan una práctica espiritual. Hay algo que nos llama. Estas cosas son parte de un todo más grande.

El segundo aspecto es que lo que entendemos por “religión” es algo que nos llama desde un nivel superior. Es aspiracional y transformacional. A lo largo de la historia vemos que las personas no han sido muy buenas unas con otras. Ha sido necesario algo más. El hadith que dice, “mi misericordia precede mi ira” nos da lo que necesitamos. Proporciona una sensación de algo que es bueno. Es mejor de lo que somos. El alma anhela un estado de perfección. Es un ideal que también es atemporal y sin espacio. Incluye la libertad Suprema para ser todos y expandirse. Es un poco como la meditación. Añoramos algo que es idealmente libre, hermoso, bueno y generoso. Este anhelo contrasta con nuestro limitado uno mismo. Si somos honestos y consciente, este sí mismo no es absolutamente así.

Pasamos mucho de nuestro tiempo haciendo lo que queremos hacer, o haciendo lo que tenemos que hacer para lograr algunos deseos de uno mismo en el corto o largo plazo. En otras palabras, estamos siempre en el centro de nuestras propias elecciones, seguimos nuestros propios deseos, y es poco por lo que nos sentimos responsables.

La mayoría de las veces, es nuestro ego o nafs, que nos está tirando por el cabello para aquí y allá. Nos vemos enviados en más direcciones de las que posiblemente podemos ir. Hacemos la pregunta “¿Cuál de los muchos impulsos de mi propio ego seguiré? No puedo seguir a todos.” Esa es la gran lucha.  La verdadera pregunta es: ¿Qué se alcanza siguiendo a nuestro propio nafs [1]? Decir, “No tengo ninguna necesidad de religión,” es decir que estoy satisfecho siguiendo a mí mismo, sobre todo. ¿Y que se alcanza siguiendo una enseñanza tradicional, sobre todo una como el Sufismo que se basa en un linaje de seres humanos iluminados y moralmente excepcionales?

El camino espiritual, el camino de la transformación, trata de seguir algo que no sea nuestros propios caprichos y deseos, incluso cuando éstos están dentro de una estructura moral básica. Con una práctica como la nuestra, eres capaz de romper el impulso inconsciente de las actividades de  tu si mismo. Eres capaz de entrar en el centro de tu ser y estar ahí, cara a cara, con lo Divino. Aprendes a amar. Siempre hay una relación constante entre estos dos elementos: la parte limitada, imperfecta de nosotros mismos y la parte eterna y pura. El si mismo, en cierto modo, es bendecido por ese ser puro sin acondicionar. Es cultivado y transformado por él, porque esa parte de nosotros mismos es íntima con lo Divino.

La práctica espiritual puede realizarse también con ambición, de una manera egoísta. Se puede hacer con un sentido de ego inconsciente de “Quiero ganar algo para mí”. Esa no es la mejor manera de acercarse a una práctica espiritual, pero las intenciones de nadie son totalmente puras, libre de interés propio. Y en última instancia el camino espiritual más en tu propio interés que inconscientemente siguiendo las demandas del nafs, el ego. Pero el punto es que estamos practicando para algo que poco a poco nos libera de muchas formas de tiranía: la tiranía del ego, la tiranía de la inconsciente necesidad de complacer a otros, de conformidad a los valores mundanos que nos rodea.

Hay un poder transformador que existe en la naturaleza de la Realidad. Hay algo que puede transformar casi milagrosamente a los seres humanos. Necesitamos eso. Está dentro de nosotros mismos, sí, pero no como nosotros mismos. No está allí como un objeto. Esta es una distinción sutil y metafísica.

Invitar a Dios a una conversación es abrir la puerta del misterio y posibilidad. No se trata de un intercambio entre dos personas, con la idea de “voy a hacer esto para usted, tal vez algún día lo vas hacer para mí”. No tiene nada que ver con las expectativas. No es un quid pro quo. Es algo de un orden diferente e impredecible.

Y así en el camino espiritual elegimos dar una cierta cantidad de tiempo y esfuerzo en nuestras vidas para estar en compañía de la Divinidad conscientes e intencionalmente. Es adecuado tener, ya que tenemos en nuestra tradición, horas del día dedican a esto. Hay veces cuando hacemos un esfuerzo por traer a nosotros mismos en la presencia de Dios. En nuestra tradición hay un esfuerzo físico involucrado en la adoración, las posturas de inclinación y postración durante el salat, o la práctica de girar [2]. Hay un “hacer”, no sólo un “ser” en la práctica espiritual Sufí. Es “hacer” con “ser.” Los esfuerzos físicos en la oración ritual también se realizan en horario. Realizamos las oraciones rituales en el momento indicado, siguiendo lo que creemos que es un patrón celestial ordenado, no simplemente nuestra conveniencia, no sólo cuando queremos.

Sin embargo, somos realmente libres. Tenemos mucho tiempo para hacer lo que queremos hacer. Contamos también con algún tiempo que reservamos para nuestra relación con lo Divino. ¿Cuánto es “un poco de tiempo?” ¿Es cinco minutos o una hora? Estos son pequeños períodos de tiempo en comparación con las 24 horas en un día.

Alguien dice,

“Debo mantener a mi familia.

Tengo que trabajar tan duro para ganarme la vida.”

Puede hacer sin Dios,

pero no sin comida;

puede hacer sin Religión,

pero no sin ídolos.

Donde está alguien que dirá,

“Si como un pedazo de pan

sin conciencia de Dios,

me atragantaré.”

Nos engañamos diciendo que no tenemos tiempo para la práctica espiritual. Cuídense, vuestros corazones, vuestras almas.

[1] Nafs, literalmente significa Uno Mismo, y generalmente se refiere a nuestro yo más bajo, gobernado por el egoismo.

 [2] Una práctica específica Mevlevi, también conocida como giro.

 

De compañeros animales

10 de noviembre de 2016,  por Anna Rohleder
Traducción: Maryam Khadiya
Estimado M,
Antes de llegar al Islam,  la única historia que había escuchado acerca de usted era sobre su gato. La historia cuenta que el dormía en su manto de oración, y Usted cortó una de las mangas en lugar de molestarla.
Desearía poder decir que esa anécdota es un ejemplo que lo retrata positivamente (¡por una vez!) en mi cultura. Es una maravillosa ilustración de su bondad y misericordia hacia todas las criaturas, que habitan todos los mundos, no sólo en el reino humano. La Compasión estaba en el corazón de su mensaje. Usted ha dicho que dar agua a un perro sediento era suficiente para llevar a un alma al paraíso, mientras que ser cruel con los animales llevaría a un ser humano, por el contrario, al fuego.
Por desgracia, tengo que decirle que en mi cultura hoy en día, hemos perdido el punto de la historia. El tipo de libro donde alguien leería esta anécdota sobre su gato y el manto de oración no sería sobre usted o sus enseñanzas. No sería siquiera acerca de la ética que define las sociedades islámicas tradicionales. Sería un libro sobre gatos, escrito para personas que prefieren la compañía felina al ser humano.
De todas nuestras extravagancias modernas, esta debe parecer uno de las más extrañas para Usted. Las mascotas en mi cultura son llamadas animales de compañía. Su función es silencioso acompañamiento: proporcionan una presencia física, un cuerpo cálido al tacto y se alimentan y comparten espacio, pero sin el riesgo de conflicto emocional.
Los animales ofrecen amor incondicional – que es lo que le diría la gente de mi cultura. Haría una pequeña distinción. Lo que yo diría es que los animales proporcionan aceptación incondicional.
¿Es lo mismo que amor? Puede parecer algo mayor que los calculados intercambios de afecto que hacen muchas de las relaciones modernas. Lo que ofrecemos a los animales a cambio, sin embargo, es justo lo contrario.  A algunos animales los besamos en los labios y los invitamos a compartir nuestras camas. A otros los aterrorizamos, torturamos y matamos de manera brutal. No tiene ningún sentido racional. Pero tengo una teoría.
Creo que de alguna manera, los cuerpos de animales y nuestro cuerpo, es decir, lo que un profesor mío llamaba el “traje de carne”, se convierten en equivalentes conceptuales. Por lo que les tratamos de igual manera: consintiendo y complaciendo y alimentación por un lado y masacrándolos por el  otro. ¿Es justo que proyectemos todos nuestros llamados instintos animales sobre los animales, especialmente la avaricia, la lujuria y la ira? En algún nivel, quiero creer también que es una expresión equivocada de algo más espiritual en el trabajo: el deseo de escapar de la prisión de la carne y se funden en el ser del otro.
Esta paradoja de las relaciones humano-animal me ha intrigado desde que puedo recordar. Sea el perro y el gato de mi familia, los caballos en el centro ecuestre adelante en el camino o los cangrejos ermitaños y peces que he tenido en mi habitación como un niño, todos los animales me parecían de alguna manera mágica: bellos misterios vivientes, que respiran. (En los últimos años, me ha encantado descubrir la Surah de la abeja en el Corán: ¡aquí por fin se reconoce que no sólo los insectos tienen sus propias sociedades, sino incluso sus propias formas de revelación!)
Creo que fue la calidad de la presencia de animales, la simple voluntad de ser y estar con él, que Usted entendió y apreció sobre nuestros semejantes. Aunque en algunas de las historias Usted fue capaz de intuir su sufrimiento, como el camello que le “dijo” que había sido explotado por su propietario, no creo que Usted  tuviese el mismo Don que Salomón, de hablar el lenguaje de los animales. Fue más que su corazón estaba tan abierto, que podía conectarse con los sentimientos de cualquier criatura. ¿Recuerda cuando los seguidores estaban discutiendo sobre donde colocar su casa (que también fue la primera mezquita) en Medina, y  Usted confió la decisión a su camella favorita? Usted sabía que ella tenía un instinto para establecer donde debía ser el lugar del hogar.
Ahora: esta historia sobre el gato. Las versiones comunes que he leído no suenan absolutamente verdaderas para mí. Aquí está lo que imagino que realmente sucedió. Usted tenía un gato como mascota; eso lo sabemos. Creo que el tenía la costumbre de dormir sobre su ropa. Tal vez una de sus esposas se quejó, o trató de ahuyentar al gato, y Usted la interrumpió con una broma. “Ese traje – ah, pertenece al gato ahora,” lo veo sonriendo.
Entonces, en lugar de recortar la manga – algo que me resulta difícil imaginar que hiciera, ya que tenía tan poca ropa y era asiduo sobre repararla Usted mismo – habría dejado al gato durmiendo. Tal vez dijo algo de cortar el manto para molestarla y pidió prestado uno de otra persona para la oración. (Y tal vez la persona que se apresuró a prestarle su propio traje en esa ocasión fue el propio hombre excéntrico entre su séquito: Abu Hurairah, “el padre del gatito”.)
Lo veo enseñando con el gato en su regazo, acariciando su pelo y frotando sus mejillas con bigotes. Dicen que admiraba a los gatos por su limpieza. Creo que también apreciaba su aire de independencia. Parte de su mensaje a todas las criaturas (incluyendo los genios, ¡no olvidemos!) fue encarnar la dignidad de la creación Divina. Entiendo que significa cuidar de la carne en la que habita el alma, como el cangrejo ermitaño en su concha, pero no para quedarse u ocultarse dentro de ella como una forma rígida de identidad. Habitar en la alegría de estar vivos es cantar la gran canción de llegar a ser: para tener alas y volar mientras se está todavía en el mundo, tal como una criatura tan grande como una ballena puede saltar y trascender su propio elemento. Y tal vez por ser consciente y agradecido por nuestra propia belleza y la belleza de todas las demás criaturas, que comenzamos a cumplir el  compromiso sagrado del ser humano como khalifa de lo Divino en la Tierra.
Usted fue capaz de hacerlo, mi estimado, pero con plena conciencia humana y el libre albedrío: ser el tesoro y amar ser conocido. Su mensaje fue una inspiración para todos nosotros para hacer la elección por nosotros mismos; para rendirse al amor abrumador de Allah,  de aceptación y de dar todo nuestro ser en adoración como reconocimiento, sin tener nada en retorno –  ni tan siquiera la manga de un manto de oración.
Sentada a sus pies como usted enseña, sintiendo su voz en mis huesos,
Anna
Esta  es la octava de mis 11 Cartas de Amor para el Profeta Muhammad (paz y bendiciones sean con él)

Sobre la soberanía

Por Mahmoud Mostafa
Traducción: Maryam Khadiya
Fuente: Threshold Society

Cuando Kabir me pidió que comparta algo sobre nuestro tema de la Soberanía Divina y la Soberanía Personal, un Zhikr en particular apareció inmediatamente en mi conciencia es uno que es bastante conocido:

“La Illaha Illa Allahu Al Malik-ul Haqq-ul Mubeen. Muhammad Rasulullah Sadiq-ul Wa’d-il Ameen.”

“No hay Dios sino Dios, el Soberano, la Verdad evidente. Muhammad, Mensajero de Dios, fiel a la promesa, el confiable.”

Reflexioné sobre este Zhikr días sintiendo sus significados dentro de mí y confiando en que él sostiene guía sobre la soberanía de Dios y de Adán.

Empecé a reflexionar sobre los versos del Corán que tienen que ver con la Soberanía que es Mulk en árabe. Hay muchos de esos versos en el Corán, aquí están algunos de ellos:

Furqan 25:2 “la soberanía de los cielos y la tierra son Suyos. Él que no ha tomado descendencia, ni tiene ningún socio en soberanía. Él creó todas las cosas y las distribuyó en perfecta medida”.

Fatir 35:13 “Él enlaza la noche al día y el día a la noche. Él hizo que el sol y  la Luna se inclinen a seguir un tiempo determinado. Este es Dios, tu Sustentador a quien pertenece la soberanía. Y quienes ustedes invocan en lugar de Él, no gobiernan ni la piel del hueso de un dátil.”

Anaam 6:73 “Él es el que creó los cielos y la tierra por la verdad. Cuando dice ‘ ¡sé!´ “es. Su decir es la verdad y la soberanía es para Él…”

Mu’minun 23:116 “Exaltado es Dios, el Soberano, la Verdad. No hay Dios sino Él, el Sustentador del Noble Trono.”

Mulk 67:1 “Bienaventurado en cuyas manos está la soberanía. Él tiene capacidad sobre todas las cosas”.

Taghabun 64:1 “Lo que está en los cielos y la tierra se encuentra inmerso en la glorificación de Dios, para Él es la soberanía y la gratitud y es Él quien tiene la capacidad de sobre todas las cosas.”

Nisaa 4:53 “¿Tienen una parte de la soberanía? Si así fuera,  no darían a la gente ni el hueso de un dátil.”

Y hay un largo y muy conocido Hadith Qudsi, en el que Dios dice:

“Mis siervos, usted no pueden perjudicarme ni beneficiarMe. Mis siervos, si el primero y el último, humanos y Jinn, fueran tan conscientes de mí como los más conscientes de Dios entre vosotros, esto no aumentaría ni un poco Mi Soberanía. Mis siervos, si el primero y el último, humanos y Jinn, fueron tan inicuo como el más inicuo entre vosotros, esto no disminuiría ni un poco Mi Soberanía. Mis servidores, si el primero y el último, humanos y Jinn, estuvieran parados en una llano y  pidiera de  Mi, y si tuviera que dar a cada uno lo que me pidiera, eso no disminuiría lo que poseo más que lo que una aguja haría cuando es puesta en el mar”.

Uno puede entender de estos versos Coránicos y las tradiciones Proféticas que la Soberanía Divina tiene que ver con la naturaleza intrínseca del Ser y su manifestación en el mundo. La naturaleza del mundo como es, es la Soberanía de Dios. La medida correcta de las cosas, su equilibrio y la interrelación es Su Mulk. Leyes espirituales y físicas que deben sostener y no pueden ser violadas son Su Mulk. El intrincado tejido de la vida, multi dimensional, complejo, no lineal, matiza las relaciones que definen y determinan la naturaleza de nuestra existencia, esto es la Soberanía Divina. Es indivisible, es el dominio exclusivo del poder creativo de Dios, y es la tierra y la estructura de la existencia. La vida es la Mulk de Dios.

Para el ser humano existen dos soberanías, una es en competencia con la soberanía divina y la otra está en alineación con él.

El primer tipo es conocido en la historia del Adán y Eva. Ellos fueron tentados por promesa de Iblis de soberanía interminable e inmutabilidad y esto fue su perdición.

Dos de las más grandes compulsiones del ego son el deseo de control, que tiene que ver con nuestro sentido de auto-importancia, y la ilusión,  que tiene que ver con nuestra esperanza persistente que la vida  resulte según lo que queremos. El Nafs es implacable en querer establecerse como el soberano de la vida. Esto nos deja fragmentados, descontentos, ingratos, desconfiados y avaros. Cuando esta condición continúa durante un largo periodo de tiempo, nuestros corazones llegan a ser dominados por el miedo y  la tristeza. Nuestro Nafs se niega y se resiste a vivir con el flujo natural de la vida, no está contento con la vida como la vida quiere fluir, está frustrado con las estaciones de la vida, con los irresistibles ciclos de existencia. No aprendemos cómo vivir los ciclos de nuestras vidas. Imaginamos que la vida es que una línea del punto A al punto B. La vida es más como una hélice, más como una espiral que tiene movimientos imprevisibles.

El otro tipo de soberanía tiene que ver con la realización de nuestra humanidad. Esto también comienza con Adán y Eva que inmediatamente buscaron perdón por su error, se arrepintieron y volvieron a su Rabb. La Soberanía del ser humano que está alineada con la soberanía de Dios es ser un siervo. La relación de nuestro servicio al señorío de Dios es la relación de amor incondicional. Nuestra soberanía real tiene que ver con entender la capacidad que nos fue dada para reflejar la soberanía de Dios. Es en nuestra humildad y compromiso de servicio que esta capacidad puede ser llevada a buen término.

Voy a compartir con usted algunas selecciones del Mathnawi que nos llevan más profundo en esta materia y que desarrollan diferentes niveles de significados y la comprensión de esta relación.

Mathnawi

III:2240 “¿Ya que la servidumbre al Amado no te ha sido garantizada, de donde te ha surgido el deseo de soberanía? En tu deseo de que ellos deberían aplaudirte, has atado una cuerda en el cuello de tu alma. Oh corazón serás visto por la Verdad en el momento que te muevas, como una parte, hacia tu totalidad. Cada deseo que tienes de este mundo produce intoxicación en ti, y cuando no lo logras, inflige dolor sobre ti. Este dolor es la evidencia de que la intoxicación fue causada por ese deseo que no podrías alcanzar. Sólo toma de este mundo tu necesidad y no más, para que no te domine y se convierta en tu señor”.

III:4720 “ Entonces ¿qué es amor? El océano del no-ser, ahí las base del intelecto está hecha polvo. La Servidumbre y la Soberanía son conocidas, el Enamoramiento está encubierto por estos dos velos”.

V:410  “Lo que vale la pena perseguir es sólo el amor. El Amor está diciendo suavemente que ser una presa es mejor que ser un cazador. Hazte mi inocente y se una víctima,  renuncia a la propiedad del sol, convertido en una partícula. Conviértete en un morador en mi puerta y se un vagabundo. No pretendas ser una vela, se una polilla que degusta el sabor de la vida y contempla la soberanía oculta en la servidumbre.”

V:525 “El deseo de control y autoridad es un dragón. La codicia animal pertenece al estómago y los genitales mientras la avaricia por la soberanía es veinte veces superior. Quien quiere importancia finge a la divinidad, ¿cómo puede uno cuya ambición es ser igual a Dios estar a salvo? La caída del ser humano fue desde el estómago y los genitales, mientras que la caída de Iblis fue de arrogancia y de nivel. Adán inmediatamente pidió perdón mientras que Iblis era demasiado orgulloso para arrepentirse.

Hay espacio para un centenar de personas alrededor de una mesa, pero no caben en el mundo dos buscadores de soberanía. El buscador de soberanía corta sus relaciones debido al miedo. Como el fuego que tiene afinidad con nadie.”

VI:2155 “Él hizo un Khalifa, alguien con un corazón que pueda ser un espejo de su soberanía. Le dotó con pureza sin límites y luego estableció como su oponente a una oscuridad. Hizo dos estandartes, blanco y negro, uno Adán y el otro Iblis.”

Y esto nos remonta a los inicios para el Zhikr que mencioné. Es un recordatorio de que Dios es el único soberano, la Verdad y que es evidente y más allá de cuestionamiento. Y Muhammad, que es la metáfora del ser humano completo es aquél que es fiel a la promesa,  al pacto, aquél quien puede ser confiado con este gran regalo divino del servicio, de ser el espejo de la soberanía de Dios en la tierra.